La Rioja
img
Autor: Kavafis
No siempre lo peor es cierto
img
María Antonia San Felipe | 14-07-2018 | 7:30| 0

GRAF6449. MADRID (ESPAÑA), 09/07/2018.- El presidente del gobierno Pedro Sánchez y el president de la Generalitat Quim Torra, durante la reunión que ambos mantienen en el Palacio de La Moncloa en Madrid.- EFE/Ballesteros

No siempre lo peor es cierto, aunque en política muchos quisieran que así fuera. Exagerar para reforzar discursos y ganar audiencia es muy habitual en estos tiempos. Ante la entrevista entre el presidente del gobierno, Pedro Sánchez y el president catalán, Quim Torra, algunos habían hecho sonar de antemano las trompetas del Apocalipsis. Se insinuaba la genuflexión del Estado ante los independentistas, pago de deudas y devolución de favores. Es comprensible que el PP, al borde de la implosión y en momentos de grandes mudanzas, esté de los nervios y sobreactuando. Han pasado los tiempos en los que al PP la tensión con Cataluña le daba tan buenos resultados electorales que se negaba a ver que estaba dando alas al secesionismo llegando a impulsar el incremento de independentistas hasta un porcentaje jamás conocido. A ambos adversarios les iba bien en el desencuentro. Pero los españoles no debemos olvidar que ha sido gracias a la acción del PP cuando España ha estado a punto de quebrarse. Rajoy fue dejando hacer hasta que estalló el despropósito del procés y entonces Ciudadanos, a través de Inés Arrimadas, les robó el discurso y el espacio político hasta dejarlos en Cataluña reducidos a la mínima expresión.

Todos sabíamos que los Mossos no impedirían el referéndum ilegal del 1 de octubre, todos menos el ministro del Interior, tan propenso a confiar en la Virgen en vez de transmitir órdenes precisas a unas fuerzas y cuerpos de seguridad que se sintieron desprotegidos y abandonados. Una vez fracasado el cierre de los colegios electorales, las posteriores cargas policiales fueron el siguiente fiasco porque ofreció la mejor baza jamás soñada por el independentismo para victimizar su lucha en el tablero internacional.

No quiero insistir porque conocemos la historia. Ahora solo quedan dos posibilidades: continuar profundizando la brecha o tratar de revertirla. De momento Torra ha acudido a Madrid, han hablado y ambas partes han ratificado sus posturas, no puede ser de otra manera. El presidente Sánchez, que apoyó la aplicación del 155, ni puede ni debe negociar al margen de la legalidad y por mucho que Torra insista en aparentar lo contrario ni está en el mismo sitio ni olvida que hay cosas imposibles. La justicia en este país es independiente. Los jueces decidirán sobre los políticos presos que siguen en las cárceles catalanas que son igual de españolas. Tanto los falsos presos políticos como los falsos exiliados saben que no se le pueden pedir peras al olmo, han infringido el ordenamiento jurídico y eso tiene consecuencias imposibles de eludir. Como confesó la exconsejera Ponsatí, ahora huida en Escocia, “estábamos jugando al póker y jugábamos de farol”, no hay mejor definición. Han perdido y lo saben, pero después de tanta mentira y tras haber convencido a una parte importante de la población de que la república catalana era posible y sería realidad al alba del procés, no es fácil rectificar. Ahora saben que todo era mentira.

El pasado lunes una encuesta apuntaba que el 62% de los catalanes quiere negociar una mejora del autogobierno, mientras que el 21,5% apuesta por buscar la independencia para construir una nueva república. Creo que el dato es alentador.

Por eso la tarea del nuevo gobierno de España debe, con las cautelas debidas, centrarse en dos acciones fundamentales. En el exterior, nuestras embajadas han de contrarrestar las mentiras sobre España de los independentistas, algo que espero haga con acierto Josep Borrell. En el interior, rebajar la tensión política para que disminuya la tensión social que es alta y dolorosa. Todos los gestos del gobierno han de dirigirse sobre todo a los propios ciudadanos de Cataluña. Si en los próximos meses, el número de conversos de última hora al independentismo, disminuye y se sustenta nuestra posición internacional, el esfuerzo habrá merecido la pena. Es pronto para sacar conclusiones pero no es tarde para tener esperanza. El tiempo lo dirá.

Ver Post >
Las nuevas manadas
img
María Antonia San Felipe | 07-07-2018 | 8:00| 0

la-manadaTodavía hay quienes se asombran del movimiento reivindicativo que están impulsando las mujeres, todavía hay quienes creen que nos estamos pasando y todavía hay quienes defienden que nuestra indignación no está justificada. Sin embargo cada día nos sobran razones para continuar luchando. Se cumplen dos años desde la violación grupal de La Manada a una joven en los sanfermines y, pese a la repulsa social que produjo, hay muchas manadas actuando y nada parece haber cambiado.

Según el Balance de Criminalidad del primer trimestre de 2018 del Ministerio del Interior, en España se denuncian más de cuatro violaciones al día, habiéndose incrementado un 28%. En un 14% han crecidos los delitos contra la libertad sexual durante el primer trimestre. En cifras absolutas ascendieron en 2017 a 3.025, de los que 371 fueron agresiones con penetración (un 10,6% más). Sin embargo los robos con fuerza se incrementaron un 1,6%. Pese a las cifras algunos insisten, en corrillos y en redes sociales, que habrá que esperar a que a las mujeres se nos pase la calentura, como si fuera una enfermedad estacional, a la espera de que con el tiempo las aguas de esta efervescencia vuelvan a su cauce ancestral. El tiempo pasará pero algunas ya estarán muertas y a otras no las curará de las palizas ni las liberará de la ansiedad y el miedo. A las que sobrevivan de las 371 violadas, ya que la mayoría son mujeres, la agresión las habrá roto por dentro y les habrá arruinado el futuro porque hay desgracias que dejan huella para siempre.

La sentencia de La Manada considerando abuso y no violación el delito cometido por estos cinco personajes, a los que su abogado defensor definió como “buenos hijos”, sublevó a muchos hombres y mujeres en este país. La puesta en libertad tras la condena con el pretexto de que la sentencia no es firme, también ha levantado ampollas. Así que es evidente que algo hay qué hacer en el parlamento de nación para que la justicia lo sea de verdad y sus resoluciones no resulten incomprensibles para la mayoría de la gente. Esa es labor de los legisladores, pero algo más habrá que hacer.

La otra tarea debe hacerla la propia sociedad no consintiendo actitudes que supongan cualquier tipo de agresión contra las mujeres. Los agresores no pueden ser héroes sino villanos aunque todavía haya quien los defienda mientras culpabiliza a las víctimas de haber buscado su propia desgracia. ¡Ya basta! Repasar las noticias produce escalofríos: el pasado 19 de mayo una joven denunció haber sido violada por cinco jóvenes en Molins de Rei. En la madrugada del día de San Juan, en Palamós, una adolescente de 15 años también declaró haber sido violada en la verbena. La misma la noche se registró una agresión sexual en la playa de El Buzo en Cádiz y otra a dos jóvenes en Ciutadella (Menorca). Hace unos días pasaban a disposición judicial cuatro hombres que se hacen llamar La Nueva Manada, incluido un menor de edad, que fueron detenidos en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) como presuntos autores de una violación múltiple de una menor de edad… Es decir, las cifras del Ministerio del Interior tienen nombre y rostros de mujer y las víctimas se suceden día a día como una maldición interminable.

Hay un problema con la justicia, eso es indudable, pero también hay un conflicto social entre mentalidades. Hay en los violadores y en sus imitadores, en los agresores en general, una mentalidad obsoleta y mezquina que considera que el hombre que domina, doma y humilla a la mujer, incluso con insultos cotidianos, es más hombre que el que la comprende, la quiere y la acompaña en la vida. Hay un mal muy extendido en la sociedad y es la aceptación de la dominación del macho. Hay un problema grave, incluso en los más jóvenes, que solo la educación y el rechazo social puede transformar. No quiero ninguna manada en acción, tampoco quiero ser manada, solo quiero que no nos juzguen socialmente a las mujeres desde ideas preconcebidas que perpetúen la desigualdad mientras se cercena nuestra libertad.

 

Ver Post >
Mentiras en cadena
img
María Antonia San Felipe | 30-06-2018 | 7:48| 0

soraya-y-cospedalLas mentiras suelen proporcionar triunfos efímeros y es que los engaños son como las bombas, que al final explotan en el momento más inoportuno para el embustero. Esto le ha ocurrido al PP y de ahí nace su desconcierto. La ristra de mentiras acumuladas ha terminado actuando como las bombas de racimo. Lanzada la bomba madre las sucesivas explosiones tienen ahora un área de impacto cada vez mayor.

Los dirigentes del PP llevaban tanto tiempo invertido en simulaciones que se convirtieron en catedráticos en el oficio de mentir, un título que no necesita convalidación académica sino caradura y voluntad de persistir en la argucia. Alzaron su poder sobre un barrizal hasta que su propio fango los ha engullido. Es natural que estén desconcertados, el problema de los mentirosos es que terminan por creerse sus propios embustes y creen que el resto del mundo no advierte el engaño. Llevaba razón Rajoy cuando, en 2013, sostenía que el caso Gürtel era una conjura contra ellos de las fuerzas del mal y entonces lanzó una de sus famosas frases que algún día aparecerán subrayadas en los libros de historia: -Todo es absolutamente falso, salvo alguna cosa.

Efectivamente todo era una farsa. Falsa era su contabilidad, falsas muchas de sus promesas, falsas las amnistías (llamadas regularizaciones fiscales), falsos los títulos de muchos de sus dirigentes, falso que la corrupción organizada no existiera, falso que los corruptos eran casos aislados (Zaplana, Matas, Rato, Ana Mato, el marido de Mato, Bárcenas, Camps, Carlos Fabra, Alfonso Rus, Granados, González,…). Lo único cierto del balance son los recortes sociales que hemos padecido, el incremento de la desigualdad y la pobreza, y el retroceso en derechos y libertades.

Están en el PP estupefactos, todavía no han comprendido que la caída de Rajoy es el resultado del desbordamiento del hartazgo generalizado que habían producido con su resistencia a asumir la verdad de sus propias mentiras. Rajoy los ha dejado huérfanos de liderazgo, él amalgamaba las diferentes corrientes y ambiciones, no tanto por su capacidad de liderazgo sino porque detentar el poder une y acalla diferencias internas. Su precipitado adiós ha desencadenado una guerra a la que el PP no está acostumbrado. Al líder se le señalaba y se le aceptaba, ahora lo van a elegir. El miedo a las primarias abiertas les hizo optar por un procedimiento que hoy demuestra ser una trampa para su propia credibilidad. Es normal que sus militantes y sus votantes, más los segundos que los primeros, estén desorientados porque la sucesión ha alumbrado nuevas falsedades.

La primera era evidente, el PP no es un partido unido, ahí están Cospedal y Santamaría para certificarlo. El portazo de Alberto Núñez Feijoo ha dejado a la organización abierta en canal y eso produce un vértigo inédito que tendrán que administrar. El segundo fraude que ha aflorado es que el PP tampoco es el partido fuerte que predicaban. Resulta que lo del partido más grande de España, 860.000 afiliados, también es mentira. Sólo 65.000 se han inscrito para votar y de ellos una mayoría son los propios cargos orgánicos y públicos que tienen en la actualidad. Pueden decir lo que quieran pero esta contabilidad es la guinda de un pastel inmenso que sin sacarlo del horno ya huele a fracaso. No sabemos quién sucederá a Rajoy pero, sea quien sea, nace lastrado por la escasez de votantes, la carencia de debate ideológico y por la ausencia de autocrítica de sus errores. Sin olvidar los sucesivos agravios a los ciudadanos que, como muestra de su actitud, fueron resumidos por Andrea Fabra en 2012 y por la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro hace un mes, dirigiéndose a los parados y pensionistas, con un demoledor: -¡Qué se jodan!

Ya lo dijo Rajoy, todo era falso, salvo alguna cosa.

Ver Post >
¡Que se calle el Papa!
img
María Antonia San Felipe | 23-06-2018 | 7:56| 0

ninos-jaulasCuando se niegan los problemas, no se abordan las soluciones. La Unión Europea lleva tiempo evitando afrontar la inmigración como problema común y ello está debilitando el proyecto europeo. Juncker, forzado por la emergencia, se ha visto obligado a convocar una cumbre “informal” de jefes de estado y de gobierno para analizar lo que a todas luces es un fracaso. Años de titubeos, desde la crisis de la guerra de Siria hasta el buque Aquarius, han dejado claro ante los ojos de los ciudadanos europeos que estamos frente un problema que nos afecta a todos y que no puede solventarse con apaños puntuales. La política del avestruz puede acabar dinamitando Europa dando alas a los euroescépticos y a los populismos xenófobos que alientan posiciones políticas erróneas entre quienes creen que simplemente cerrando fronteras y levantando muros se soluciona un asunto tan complejo.

España ante la crisis del buque Aquarius ha hecho lo que tiene que hacer un país con dignidad y valores éticos, pero ya se han apresurado, unos desde las tertulias y otros desde las redes sociales, a difundir bulos y medias verdades para dificultar el estudio de soluciones. Tratan de generar inquietud, temor, recelo hacia el diferente e incluso odio a los extranjeros reforzando un discurso simplista pero fácilmente asumible cuando no se profundiza. Es la forma de abonar el terreno para que lleguen al poder personajes como el ministro del interior italiano y líder de la ultraderechista Liga Norte, Matteo Salvini o el presidente americano, Donald Trump. Veremos adónde nos llevan.

Salvini no solo ha negado ayuda humanitaria al Aquarius sino que ha anunciado que quiere hacer un censo de gitanos. Cuando los tenga perfectamente contados en su negro cuaderno de supuestos enemigos de Italia y de los italianos, dirá que son muchos y que hay que expulsarlos. Después contará a los negros y después vendrán otros hasta que la pureza italiana quede a salvo. ¿A qué les suena esto? Pues sí, al regreso del fascismo. Además esto lo hace con el apoyo del Movimiento Cinco Estrellas, un partido antisistema y antieuropeo que no tiene inconveniente en apoyar posiciones que vulneran los principios éticos que deben sustentar a cualquier país democrático que se precie.

Estamos ante un fracaso colectivo evidente. No se ha sabido, en esta larga crisis política y económica que vivimos, ni explicar las cosas ni adoptar medidas que rescataran de la desesperación a muchos ciudadanos que ahora han sido seducidos por lo que podemos llamar la antipolítica. Desde la tragedia de Lampedusa en octubre de 2013 (518 cadáveres), el cuerpo sin vida del niño Aylan, en 2015, en una playa turca hasta la llegada del Aquarius, el Mediterráneo ha sepultado, como mínimo, a 16.000 personas. Europa tiene una parte indudable de responsabilidad en este cementerio.

En la Unión Europea, los partidos de extrema derecha se están organizando con el viento a favor de la desunión y con la inmigración como pilar de sus programas políticos. Lo mismo ocurre en EEUU. Estos días hemos visto los resultados de la política migratoria del ultraconservador Donald Trump. Encoge el corazón ver a numerosos niños llorando, metidos en unas jaulas y gritando que los lleven con sus padres que, para ellos, son la única referencia de seguridad incluso en momentos de adversidad. Y vuelvo a preguntar: ¿a qué nos recuerdan esas jaulas? Ya saben la respuesta. Resulta tan desgarrador que no hay ideología política que pueda engrandecerse desde la ignominia.

Ante el escándalo por todo lo que está ocurriendo, el Papa Francisco ha vuelto a alzar su voz denunciando que los populistas están “creando una psicosis” en el tema de la inmigración y señalando que Europa está viviendo “un gran invierno demográfico” y que necesita por tanto más inmigrantes. Seguramente, algunos de los que usan la religión cuando les conviene, al escucharle habrán pensado espetarle al Papa: ¡Francisco!, ¿por qué no te callas?

papa-francisco-2

Ver Post >
La única patria
img
María Antonia San Felipe | 16-06-2018 | 8:00| 0

lopeteguiQue es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

(Espronceda, 1835)

Ya les confieso que yo de fútbol no entiendo pero la noticia del fichaje del Julen Lopetegui por Florentino Pérez, anunciada a 72 horas de dar comienzo el mundial de fútbol, me ha dejado perpleja. Yo creía que nada había más importante para un entrenador que serlo de la Selección española, pero por lo visto el prestigio y la ética profesional son menos atractivos que el dinero y éste mucho más importante que la ilusión de un país. Al escuchar el fichaje estrella del Real Madrid me ha venido a la mente el poema de Espronceda La canción del pirata, solo que aquí la única patria no es el mar sino el vil metal. Ya no quedan románticos y a los soñadores los llaman tontos. Todos fantaseando con nuevas gestas deportivas de La Roja, todos con el corazón ensanchado y los puños prietos a ver si repetimos la hazaña de 2010 y el seleccionador negociando un sustancioso contrato para él en vez de pensar en la estrategia deportiva que conduce al éxito colectivo.

Llevamos años viendo como las patrias se invocan cuando interesa cuando la única patria verdadera parece ser el dinero. ¡Cuántas miserias ocultan las patrias! También en el fútbol ocurren cosas muy sospechosas, excesos que no se quieren ver porque afectan a los símbolos de nuestro deporte rey. Estos días muchos corruptos han entrado en prisión, el último Jaume Matas, exministro de Aznar y expresidente de Baleares. Iñaki Urdangarín, el yerno del Rey emérito y el cuñado del Rey actual, va camino de la cárcel, no será el último de la fila. Durante años en este país han ocurrido escándalos de los que muchos no querían darse por enterados hasta que ha sido necesario hacer limpieza general. Afrontamos un tiempo nuevo de mayor exigencia ética y espero que de fomento de valores universales. Aunque mirando al mundo he de confesar que el apretón de manos entre el dictador Kim Jong-un y el excéntrico presidente Trump o la actitud hipócrita de Europa y del ministro italiano, el ultraderechista Salvini, respecto al salvamento humanitario del Aquarius te vuelven escéptica respecto al futuro.

Pero volvamos a España. Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol cesó el miércoles a Julen Lopetegui. Pese a las voces que lo han criticado, yo creo que ha hecho lo que debía. Si a los jugadores se les pide que no piensen en sus equipos sino en la selección, el entrenador no puede tener la cabeza en otro sitio que no sea cohesionar a los seleccionados en aras de la efectividad deportiva. El mismo día, el ministro de Cultura, Màxim Huerta, ha presentado su dimisión al conocerse una sentencia descubriendo que defraudó 256.778 euros al fisco entre 2006 y 2008. Es cierto que ha pagado dos veces, la multa y la dimisión, pero deja alto el listón del que no puede despistarnos el cinismo del PP. A partir de ahora, un entrenador podrá errar en la estrategia, un ministro podrá cometer errores de gestión pero ninguno puede equivocarse en la honestidad de sus comportamientos públicos.

El cese de Lopetegui y la renuncia de Huerta son dos señales importantes que marcan el comportamiento ético para el futuro y sientan un precedente de ejemplaridad. Ni la Federación española de fútbol puede permitirse una mancha, ni el gobierno de Sánchez un borrón cuando ambos están tratando de regenerar la herencia del reciente pasado. Es bueno que corra el aire, que La Roja meta goles y que el gobierno acierte. Yo, con permiso de Espronceda, me atrevo a esta licencia poética: Que España es nuestro tesoro,/nuestro Dios la libertad,/la ley, la que iguala todo,/nuestra patria, la verdad.

Ver Post >
Funcionaria. Aficionada a la escritura que en otra vida fue política. "Entre visillos" es un homenaje a Carmen Martín Gaite con esa novela ganó el Premio Nadal en 1957, el año en que yo nací.