La Rioja
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Autor: Garcialaso
25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
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Mercedes Garcia-Laso | 20-11-2017 | 8:36| 0

Ante un nuevo 25 de noviembre y todo lo acontecido estos días, he decidido recuperar el texto sobre violencia contra la mujer que escribí para el libro. Son sólo unas breves pinceladas que buscan invitar a pensar sobre nuestro particular posicionamiento ante este complejo tema.

PRIMERO, en mi opinión el atajar esta lacra que parece no cesar, pasa por un cambio social de raíz, pues en nuestras sociedades patriarcales y falocéntricas la mujer lleva siglos considerada como inferior al hombre… y aunque en nuestra cultura ha habido importantes avances (sólo hace falta recordar la situación de la mujer en España hace 40 años) persiste la devaluación… aunque ahora sea bajo nuevas formas… bueno, y bajo otras, no tan nuevas.

Así las campañas de prevención del maltrato dirigidas a niños y púberes tienen una eficacia bastante limitada frente a lo que nuestros críos ven en los medios de comunicación e internet, donde se presentan modelos muy poco “adecuados”, por decirlo finamente… modelos que, por otra parte, no son otra cosa que la explicitación del imaginario que impera en nuestra sociedad, y del que, la mayoría de las veces, no somos ni conscientes.

No obstante, es cierto que las campañas de prevención de violencia e intervenciones sociales del estilo pueden tener su papel, ya que a todos en un momento dado, un vídeo, una lectura, un algo, nos puede ayudar a un “darnos cuenta” importante  (ejemplo: vídeo “Doble Check de notodofilmfest”, o imagen que os adjunto abajo). Aunque también he de reconocer que algunas de las campañas con las que me encuentro me gustan bien poco (pero hoy no entraré en ello).

He comenzado, como veis, por el nivel social y cultural, que es lo que hace que varíe los porcentajes de violencia entre unos países y otros, aunque en todos, quiero enfatizar, se requeriría una transformación profunda y una recuperación de  los valores femeninos, entre otras cosas, como explicaba en el #minimapa “Hombres y mujeres”.

EN SEGUNDO LUGAR, nos encontramos con el nivel individual, es decir, la persona, su entorno y los avatares de su vida. Aquí, lo que más marca la probabilidad que tiene una mujer de ser maltratada es cómo vive sus primeros años de vida… si bien es cierto, que cualquier mujer podemos encontrarnos atrapadas por un perverso que destroza nuestro cerebro y amenaza a nuestros hijos (de ahí que haya utilizado la palabra “probabilidad”). Por otra parte, lo que más protege en un momento dado es, según mi parecer, contar con buenos amigos.

En este segundo punto hay que remarcar también el deber ético del entorno, del que tantas veces nos escaqueamos… y es que todos debemos asumir nuestra responsabilidad: ¿hasta cuándo mirar hacia otro lado para evitarme problemas? Como decía Martin Luther King “lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos.”

A este respecto, a los hombres en particular os dejo un vídeo (Jackson Katz: La violencia contra las mujeres, un asunto de hombres) subrayando que ningún ser humano es un objeto y que es vuestra responsabilidad no apoyar con el silencio cuando entre los colegas alguien hace un comentario ofensivo hacia una mujer. Esto es por supuesto también aplicable a las mujeres, que a veces somos mucho más machistas que ellos, y encima sin darnos cuenta.

POR ÚLTIMO, encontraríamos en nivel de intervención con la mujer maltratada. Y voy a acabar este minimapa con un resumen de una parte de un artículo de María Cruz Estada, donde se reflexiona acerca de por qué tantas intervenciones en temas de violencia contra las mujeres fracasan… siendo mi interés que nos sirva a todos de pequeño esbozo para seguir pensando y haciéndome preguntas sobre mi particular mapa mental (mis creencias, mi posicionamiento) ante esta cruda realidad. Hasta la próxima semana, navegantes!

Violencia contra la Mujer

SEGÚN ESTADA los tratamientos se suelen convertir en fallidos por TRES tipos de errores del profesional… que son consecuencia de lo que los programas sanitarios le aconsejan o le enseñan, y también de dejarse llevar en el tratamiento por la ideología personal y por los ideales compartidos con el grupo social al que pertenece (los ideales pueden ser absolutamente legítimos pero en el trabajo con pacientes hay que poder dejarlos de lado para poder verdaderamente escuchar).

1. El primer error consiste en ACONSEJAR a la mujer maltratada algo del tipo: “No deberías soportar más esta situación”.

Este error no sólo lo toman muchos terapeutas, sino también las amigas, madres, hermanas de la mujer maltratada. Lo que sabemos, o deberíamos saber los profesionales que tratamos a personas con este problema, es que cualquier intento de ayuda que venga por ese lado, NO SÓLO NO sirve para ayudar a las mujeres, sino que suele culpabilizarlas aún más, porque ellas tampoco entienden realmente por qué aguantan tanto, ni tampoco tienen las fuerzas para separarse.

Y esta culpa las lleva a angustiarse más y, con ello, a distanciarse de la amiga, hermana, madre o psicoterapeuta que así la aconsejan (angustiadas —también ellas— por el miedo de que las cosas tomen un giro dramático). Queda entonces, aparte de maltratada, sola; y quienes querían ayudarla, frustrados.

2. Otro error—error de matiz, pero fundamental— es que hace ya unos diez o doce años, cuando se empezó a considerar la posibilidad de tratar a mujeres víctimas de maltrato como tales, era bastante general que se intentara QUE ASUMIERAN SU RESPONSABILIDAD en lo que les ocurría, sobre todo cuando se comprobaba que, a pesar del tratamiento, seguían con su maltratador, o que era altísimo el índice de mujeres que, una vez alejadas, volvían al domicilio familiar. Se repetía así hasta la saciedad, y se sigue haciendo, frases como: “la mujer no es culpable, pero sí responsable”, o “hay que distinguir entre culpabilidad y responsabilidad”.

Por ello, dada la dificultad de hacer esta sutilísima distinción, eran muchas las mujeres que abandonaban el tratamiento.  Y no es que sea falso del todo, pero para que estas frases cobren todo su peso, necesitamos poder distinguir QUIÉN es el agente de la responsabilidad y sobre QUÉ se es responsable. Por esa misma razón, responsabilizar en exclusiva al maltratador, deja a la mujer maltratada la posición pasiva, es decir el lugar del objeto, lugar que es justamente del que habrá de poder salir para no ser maltratada.

3. Tampocole parece interesante a Estada la vertiente que toman muchos tratamientos que consisten en DAR EL ESTATUTO DE VÍCTIMA a las mujeres que sufren maltrato por parte de su compañero. Y esto lo argumenta con DOS razones:

3.1. Que a partir de que se colectiviza a alguien, ya no se le puede escuchar como sujeto.

Es decir, sólo se escuchará lo que ya “sabemos” de la víctima de maltrato (decir que la maltratada actúa así, o asá, antes de escucharla), no a la persona que tienen delante, y aun menos lo singular, lo subjetivo, lo que se dice entre líneas acerca de las razones por las que esa persona —no otra, ni un colectivo— no puede salir de su situación de maltrato.

Cualquier aplicación protocolaria de una terapia (salvo la medicamentosa), cualquier tratamiento estereotipado desde la teoría, NO DEJARÁ ESCUCHAR lo que cada mujer formule a propósito de sus problemas para salir de la situación en que se encuentra.

3.2. Que a partir de serle incorporado ese nuevo nombre, el de víctima, éste se convierte así en algo del orden de una identidad: algo así como que lo que es del orden de un estar, se convierte en algo del orden del ser. De esta manera se dificulta el desprendimiento de esa nueva identidad gracias a la cual ha empezado a existir socialmente pues por fin pertenece a un colectivo… pero a un colectivo en el que no figurará como sujeto, sino en tanto objeto nombrado por una instancia superior.

*** (artículo completo en: psicoanalisiscotidiano.wordpress.com)

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño. Texto incluido en su libro Minimapas para Tormentas, 2ª edición, FBTw Ln)

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(Ilustración de Isabel Merino. Libro Minimapas)

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7 consejos de la abuela para prepararte para el Black Friday
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Mercedes Garcia-Laso | 13-11-2017 | 8:35| 0

1er Consejo Black Friday: Entiende lo que le pasa a nuestra mente.

Y para eso acudamos a la ciencia (¡qué! ¡la abuela también puede ser científica! ¿o no?). Las compras suponen un placer inmediato por lo que pueden crear adicción en determinadas situaciones.

Casi todos tenemos la experiencia de que cuando comenzamos a comprar, a veces se nos va la bola y al día siguiente vienen las auto-recriminaciones. Esto se explica por el efecto de la dopamina y otras sustancias en determinados circuitos cerebrales implicados en el placer (chocolate, sexo, drogas) y que propician conductas impulsivas. Hay diferencias individuales, claro. El problema es que esto se acentúa en las compras on-line ya que la gratificación es más inmediata y no existen otros estímulos que, en las tiendas físicas, nos sirven de freno.

(y muy entrelazado con el primero): Estate muy atento al efecto de la publicidad.

Nos cegamos cuando vemos “¡rebajado!”, “¡descuento!”, “¡gratis!”. También ojo con las estrategias que nos empujan a actuar impulsivamente (“¡compra ya!”, “¡sólo quedan dos unidades!”). Y a las que apelan a lo emocional y/o a nuestro narcicismo: pues, por ejemplo, marcas de lujo pasan a estar a nuestro alcance y compramos buscando una identidad ligada al posicionamiento de la marca (“soy cool y con estilo, tal y como muestra mi móvil o mi bolso”). Otras veces la publicidad nos hace sentir como “indispensable” algo que para nada lo es.

3º: Haz una lista de lo que quieres comprar, indicando si es por gusto o por necesidad. Y haz un rastreo de precios, teniendo siempre en cuenta si incluye, o no, el IVA y los gastos de envío.

4º: Navega por sitios seguros, con teléfono de atención al cliente y servicio de devoluciones.

5º: Antes de darle al “click” final, haz un kit-kat. Va bien levantarse a la nevera y dejar que baje el subidón de adrenalina consumista. Entonces revisa en tu carrito de la compra si todo es correcto. Incluso puedes llamar a una amiga para consultarle (como hacemos en los probadores con las coleguis).

6º: Lleva la cuenta de los cargos a la tarjeta para evitar el susto final. También puedes de  antemano fijar un techo de gasto. Incluso utilizar una tarjeta con un saldo limitado (o una pre-pago, que además a mí me dan más seguridad).

7º: Y por último, en el Black Friday, no olvides tus valores.

Parece que de lo único que nos arrepentimos al día siguiente es de los euros gastados. Y yo creo que hay que ir más allá (por ejemplo: ¿cuánto de importante es para ti comprar en los comercios del barrio?). Hay que pensar en el mundo que queremos para nuestros hijos, nietos o sobrinos. Para ello a mí me ayuda preguntarme por la historia que hay detrás y que hace posible que tenga ese objeto entre las manos. Por otra parte, según he leído, la angustia y el estrés aumentan por esto de la época de compras y regalos ¡qué sin sentido! ¿no os parece?

Espero que os hayan servido estos hiper resumidos consejos de la “abuela” para optimizar tus compras de este Black Friday. Buena semana, navegantes!

(Mercedes GarcíaLaso, tu psicólogo en Logroño y autora del libro Minimapas para Tormentas, 2ª edición)

Waku y Guigui leen los consejos para el Black Friday

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Los 9 tipos de personalidad según el Eneagrama ¿qué eneatipo es el tuyo? ;)
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Mercedes Garcia-Laso | 07-11-2017 | 7:43| 0

Navegantes,  en el minimapa “¿Qué es el Eneagrama?” (donde explico para qué sirve, y sus pros y contras) dejé pendiente hablaros, describiros, los 9 tipos de personalidad que, según esta teoría existen .¿Os acordáis? Pues bien, no lo voy a hacer porque existe un blog muy bueno al respecto, el de mi compañero Jordi Pons (no comparto todo lo que dice pero aporta una trabajada y accesible visión sobre esta teoría).

Allí en los enlaces http://www.psicologo-barcelona.cat/eneagrama/eneagrama-eneatipo-1/ (y sustituyendo el “1” por los restantes números hasta el 9) podéis ver características, fragmentos de películas que los ejemplifican, cómo se forman en la niñez y mucho más. Así que lo recomiendo vivamente a todo aquel que le interese el tema (ya sea para su propio auto-conocimiento y entender mejor a los demás, ya sea para construir personajes de una novela). No obstante me voy a permitir dejaros un micro-resumen que os ubique un poco en este mapa:

Tenemos 9 tipos de personas, caracteres o eneatipos (y, dentro de cada uno de ellos, tres subtipos, que pueden ser muy diferentes entre sí y que podéis ver en el blog de Jordi). Tres de ellos son emocionales, otros tres mentales y otros tres instintivos, según en la persona tenga más peso las emociones o los pensamientos o la acción (instinto)

Caracteres emocionales

Eneatipo 2: Los más “emocionales” de los nueve eneatipos; dan, ayudan; seductores. Esconden una profunda necesidad de ser amados. “Lolita”, la “mamma italiana”, Louis (de la peli Thelma y Luis).

Eneatipo 4: Sufren mucho, tienen una sensación profunda de carencia y una gran sensibilidad. Frida Kahlo, Meryl Streep en “Los puentes de Madison”.

Eneatipo 3: Se creen la imagen valorada por la sociedad (o entorno) que dan. Eficientes, hábiles socialmente y camaleónicos, buena apariencia física, controlados. Thelma (de la peli Thelma y Luis), Barbie, Bill Clinton.

Caracteres mentales

Eneatipo 5: Se refugian en sus mentes, tienden a acumular conocimientos y viven con distanciamiento emotivo. Tim Burton, la protagonista de la película Amelie.

Eneatipo 6: Dudan continuamente. Critican y se critican. Woody Allen (los otros dos subtipos son muy  diferentes).

Eneatipo 7: Indulgentes, consigo mismos y los demás, para huir del sufrimiento; alegres; con multitud de planes. Peter Pan, Buenafuente.

Caracteres de acción

Eneatipo l: Exigentes, consigo mismos y los demás según su código moral. Monica de la serie Friends, la srta. Rotenmeyer de Heidi.

Eneatipo 8: Buscadores de la intensidad. Nunca parecer débiles. Robin Hood, Fidel Castro.

Eneatipo 9: Aparentemente felices. Gran dificultad para saber qué es lo que ellos mismos desean pues se funden con su entorno. Sancho Panza, Winston Churchill, Marge Simpson.

(Mercedes GarcíaLaso, tu psicólogo en Logroño y autora del libro Minimapas para Tormentas, 2ª edición)

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#Curioseando: mini-collage para dummies sobre psicoanálisis
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Mercedes Garcia-Laso | 29-10-2017 | 6:47| 0

¿Eres curioso? ¿Te interesa la mente? Entonces este collage para dummies (es decir, no requiere conocimientos previos) sobre psicoanálisis es para ti.

Yo no soy psicoanalista pero me mola mucho esta perspectiva sobre la psique. En realidad, me gustan casi todas las orientaciones psicológicas (cognitivas, conductuales, constructivistas, humanistas, sistémicas…), porque cada una me aporta y hace que mi mirada siga flexible. El psicoanálisis, por ejemplo, me ayuda a entender los fenómenos más incomprensibles de la conducta humana (ejemplo: blog de cine de J. Cardona -aunque es ecléctico, incluye el psicoanálisis jungiano); me permite saborear más el arte en sus diferentes manifestaciones; y me sirve para favorecer los cambios duraderos en mi trabajo de psicoterapeuta.

También considero que a todo el mundo (independientemente d que haga, o no, terapia) le puede ser útil conocerlo un poco por encima. Pues, con todos sus defectos, nos ayuda a pensar y a abrir puertas que ni sabíamos que existían. El único requisito es ser curioso;)

Dentro del psicoanálisis (utilizo esta palabra pero en realidad me refiero a toda la perspectiva dinámica) hay muy diferentes corrientes.

Los más heavies son los lacanianos. Pero, por ejemplo a José María Álvarez y a Fernando Colina se les entiende muy bien, y también los blogs de Maria Cruz Estada y Javier Arenas son accesibles e interesantes. Por otra parte, a los que trabajáis con psicosis (educadores sociales etc.) os recomiendo muy mucho webs como La Otra Psiquiatría y La Revolución Delirante.

Yo ahora estoy más con el psicoanálisis relacional porque curiosamente da como enjundia a muchas cosas que se hacen desde las psicoterapias humanistas, incluida la gestalt. Pero bueno, que como os he dicho hay muchas corrientes dentro del psicoanálisis, y además se pegan bastantes palos entre ellas;)

¿Y qué es lo que comparten? Pues yo diría que la premisa de que somos dirigidos por nuestro inconsciente (cosa que además está siendo corroborada en los últimos años por las neurociencias); que la palabra es el medio por el que se descubren y modifican nuestros nudos; y que no hay ningún canon de normalidad al que pretender ajustar al paciente. (Nota: iré completando todo esto bajo la etiqueta Psicoanálisis).

Os dejo aquí un vídeo de Otto Kernber que ofrece una interesante perspectiva global del psicoanálisis (quizá os resulte  más entretenido si aceleráis un poco la velocidad de reproducción;)). También hay series de tv alrededor únicamente de sesiones de psicoterapia: “Historias de diván” y “En Terapia”  en sus versiones argentina y estadounidense… (me parece importante al respecto subrayar la importancia que tiene en EEUU el psicoanálisis, en contraposición a lo que mucha gente cree).

Y para finalizar os dejo el vídeo “Neurosis para principiantes” de José María Álvarez (no os dejéis impresionar por la primera parte del vídeo, el resto se entiende bien y es muy entretenido).

Hasta la próxima, navegantes!

(Mercedes GarcíaLaso, tu psicólogo en Logroño y autora del libro Minimapas para Tormentas, 2ª edición)

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(BrainChain, Willem den Broeder)

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Microreflexiones: Os acordáis cuando escribíamos cartas?
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Mercedes Garcia-Laso | 16-10-2017 | 8:12| 0

¡Para nada, “tiempos pasados siempre fueron mejores”! (aunque yo ya muchas veces me deslizo hacia ahí ¡signo innegable de que una ya se hace vieja, jeje!). Lo que pasa es que su contrario tampoco es cierto.

Nunca antes en toda la historia de la humanidad la información había sido tan accesible. Y sin embargo, vivimos la paradoja de un mundo cada vez más polarizado. Razones y motivos hay montones, pero lo mío ahora no es escribir ensayos. Así que simplemente compartiros lo que comentábamos el otro día unas amigas mientras echábamos una caña:

Antes en la cafe de la facultad o en el colegio mayor te solías ojear varios periódicos. Ahora, sin embargo, nuestra fuente de información son mayoritariamente la redes sociales y como éstas las vamos creando según nuestras preferencias (a quién seguimos, los me gustas… incluso los anuncios que nos llegan depende de nuestro historial en la red), acabamos recibiendo sólo publicaciones de gente que piensa como nosotros, con lo que nos vamos reafirmando en nuestra visión del mundo y polarizando más y más.

También en esa quedada hablamos de cuando escribíamos cartas: Volvías de un campamento, comenzabas a cartearte con uno de los compis (a lo sumo dos), elaborando y aprendiendo cosas importantes a través de ello. Los adolescentes de ahora, sin embargo, han sustituido aquello por un grupo de whatsapp donde sólo se envían memes y se comunican con dos docenas de palabras diferentes. Y esto es igual con los adultos… ¿qué sentido tiene haber aumentado la cantidad de contactos si hemos perdido la calidad, la profundidad, de las relaciones?

La cantidad nos hace estar entretenidos (aparte de contribuir a nuestro estrés vital, pero eso lo dejo para otro día). Nos distrae de nuestras preocupaciones. Pero es la calidad la que nos alimenta y nos hace crecer. Si hay sólo cantidad, aparecerá tarde o temprano la apatía dentro de nosotros u otros síntomas.

Por otra parte, ahora cuando te pasa algo, lo copias y pegas para contárselo a varias amigas y así optimizar el tiempo (ay, cuán peligroso es el verbo “optimizar”). Antes al escribir una carta era como pasar un rato con esa persona. Le dedicabas tu tiempo y atención (es decir, le dabas tu energía y amor, pues la atención es eso). Además cada vez que escribías a otra persona, re-elaborabas el asunto y aparecía un matiz nuevo. Y… ¡ay, luego cuando tenías carta en el buzón! ¡qué subidón, qué nervios!

De nuevo vemos como la rapidez y la inmediatez nos hace perdernos lo verdaderamente importante en la vida.

Nos toca vivir el tiempo que nos toca. Con sus cosas buenas y malas. Antes los bordillos no estaban rebajados y yo no hubiera podido moverme como lo hago ahora en mi silla de ruedas. Pero también reflexionar sobre asuntos en los que parece que vamos para atrás merece la pena: no, obviamente para volver al pasado (cosa imposible, por otra parte) sino para construirnos, en la medida que cada uno pueda, un ahora mejor.

(Mercedes GarcíaLaso, tu psicólogo en Logroño y autora del libro Minimapas para Tormentas, 2ª edición)

Waku escribiendo carta

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Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica, experta en pequeñas y grandes dificultades: en terapia su escucha hace ver. Nº1 en el PIR; discapacidad ≥65%; libro #Minimapas para Tormentas. Garcialaso.com.