La Rioja
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Autor: Garcialaso
Reflexiones desde la librería-bar en Dallas de un riojano (The Wild Detectives)
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Mercedes Garcia-Laso | 17-04-2018 | 2:20| 0

Este finde mi hermano ha llevado dos ejemplares de Minimapas para Tormentas a Dallas. Sí, a Dallas ¡jamás hubiera imaginado que el librito iba a viajar tan lejos, jeje! Y los ha dejado en un lugar muy peculiar. Tan peculiar que me ha apetecido escribir una micro reseña sobre él y sobre la filosofía en la que se sostiene.

Se trata de The Wild Detectives, una librería-bar que apuesta por las conversaciones y la cultura. Os dejo abajo unas fotos (tomadas de sus redes sociales) para que veáis qué chulada de sitio, y en internet podéis leer completos artículos al respecto (ejemplo “Pídete un Rioja ‘on the wild side‘).

Yo, hoy aquí, sólo quiero destacar tres ideas que he extraído de la charla TEDx donde el riojano Javier García del Moral habla del proyecto, porque creo importante reflexionar sobre ellas.

La primera es el valor de las conversaciones. Hablando compartimos ideas, aparecen otras nuevas y nos sentimos conectados con los demás. Si yo comparto una experiencia contigo (digo, ‘experiencia’, no palabrería de la que repetimos cual autómata), ésta cambia en mí, a la vez que a ti también te aporta algo que puede que abra cierta puerta en tu historia.

Siempre nos hemos juntado en los bares (bueno, o en las cafeterías;)) para ello pero en estos tiempos que corren de smartphones, prisas y búsqueda de intensidad y experiencias, es complicado encontrar lugares que fomenten la conversación.

El segundo punto que comparto con Javier, es que desde el siglo XIX los bares y cafeterías han sido los lugares para hablar con desconocidos y abrirte a otras realidades. Esto por desgracia también se está perdiendo y sólo nos acercamos a extraños para ligar. Bueno, extraños o incluso conocidos, pues parece que es pecado, o que buscas algo, si te pones a hablar con alguien que no es tu amigo.  Eso sí, si son las dos de la mañana y estás en un bar de copas, entonces ya está permitido (aunque con la música tan alta conversar, conversar, yo no lo llamaría –a mí me encanta la música, lo único es que hay música para charlar, música para bailar etc.).

Y la tercera idea del Wild Detectives que me parece interesantísima, es que los libros son tanto un rompehielos social genial, como un elemento casi mágico para convertir una charleta intrascendente en una conversación de éstas profundas que tocan el alma:

Un libro o un personaje te fascina, tu colega lo conoce y te comparte lo que a él le mueve. Escuchas y te escucha. Y de repente os encontráis en un fluir, en una profundidad que luego te vas a casa con la sensación de ‘buahh, qué pasada’ (a veces removido, eso sí, pero siempre sintiéndote como muy vivo)

Bueno, pues todo esto y mucho más es lo que pretende The Wild Detectives: el placer de filosofar con los colegas mientras te tomas relajadamente un cacharro en un sitio guay y con la música perfecta.

Ahora que lo pienso… en La Rioja el Día del Libro se reparten botellitas de vino… para algunos es apología del alcohol, mi opinión, ya sabéis los que seguís este blog, va por la responsabilidad etc, etc, etc. Pero lo que no se puede negar es la relación entre Dionisio y la cultura, y lo esencial de los pequeños placeres de la vida (“Serious Pleasures”, como dice el twitter de @WildDetectives).

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño, autora del libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)
The Wild Detectives

The Wild Detectives
The Wild Detectives

Libro Minimapas para Tormentas de Mercedes García Laso en The Wild Detectives, Dallas.

(Y no me resisto a poner la foto de nuestro Minimapas para Tormentas ¡en Dallas! ¿Quién nos lo iba a decir, eh, Isa?)

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La otra versión de la fábula “La cigarra y la hormiga”
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Mercedes Garcia-Laso | 11-04-2018 | 8:38| 0

Hace tiempo una amiga me contó que antiguamente había varias versiones de la famosa fábula “La cigarra y la hormiga” y que la que conservamos es la que, obviamente, más le convino a nuestra cultura judeo-cristiana.

Como recordaréis la historia ensalza los valores del trabajo y sacrificio, de la previsión y planificación, y del control y acción eficaz. Todo muy occidental como veis, y opuesto al Minfulness y Wu-wei oriental tan de moda ahora.

Ya Aristóteles decía que en el punto medio está la virtud. Y yo puntualizo un poco más y sugiero que es en la flexibilidad donde reside lo virtuoso. Es decir, quien es hormiga quizá le convenga desarrollar un poco a su cigarra para no ser  siempre hormiga o ser una hormiga más acigarrada, y viceversa.

La flexibilidad amplía las posibilidades adaptativas, la libertad de la persona y el abanico de vivencias que la vida nos puede traer: en pocas palabras, hace la vida más plena.

Por otra parte, como dice Melloni, Oriente y Occidente están llamados a conjuntar sus modos de proceder: empuje y serenidad, conocimiento y sabiduría, determinación y fluidez, cálculo y espontaneidad; para ir transformando el mundo y a nosotros con él.

Aunque también “cigarra y la hormiga” aglutinan muchos más simbolismos como Apolo vs. Dionisio, o el Perro de Arriba vs. Perro de Abajo de la Gestalt.

Pero vayamos ya con la “otra” versión de “La cigarra y la hormiga”:

Erase una vez una cigarra y una hormiga que vivían en un pequeño bosque bajo un agradable sol. La hormiga dedicaba toda su jornada a buscar y almacenar alimento para el invierno. Se acostaba agotada y, sin embargo, a veces le costaba dormir por preocupaciones o por sentirse culpable por algo que no había salido bien.

La cigarra por su parte, según fuera el día, hacía música sola o con amigos, paseaba al sol o disfrutaba de la lluvia bajo una hoja. Y por la noche contemplaba las estrellas y respiraba.

Y resultó que antes del invierno, llegó el otoño y llovió tanto, tanto, tanto, que cigarra y hormiga estiraron la pata.

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño, autora del libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

La hormiga estaría dominada el perro de arriba y la cigarra se dejaría llevar por el de abajo. Mercedes García Laso, psicólogo clínico Logroño.

(Flickr Apastor85)

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Pistas clave para cuidarme (7 de abril, Día Mundial de la Salud)
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Mercedes Garcia-Laso | 06-04-2018 | 1:23| 0

Llevar una vida sana es complicado hoy en día (la teoría nos a solemos saber pero la práctica es otro cantar). Los motivos, en mi opinión, se pueden reducir a dos grupos: por una parte, los entornos en los que vivimos son estresantes (prisas, jefes, polución…); y por otra, la mayoría vivimos desconectados de nosotros mismos. Me centrare hoy en este segundo punto.

Las pautas de expertos están bien. Lo que pasa es que nos encontramos con dos obstáculos: Primero, que a cada uno nos va bien una cosa diferente, con lo que o aprendes a sentir lo que a ti te va bien, o te vuelves loco entre tanto consejo científico y pseudo-científico. Y segundo, que me propongo andar un rato todos los días, por ejemplo, pero luego no lo consigo hacer -no siendo esto una cuestión de falta de voluntad porque observaréis que hay gente que tiene muchísima para otras cosas y no consigue cuidarse.

Es un tema muy complejo esto de la desconexión de uno mismo. Y no sólo afecta al hecho de comer más verdura sino también al resto de ámbitos de nuestra vida como puede ser decidir romper con una pareja o dejar un trabajo. Salud es saber escuchar lo que uno realmente necesita. Y esto incluye estar en la realidad, es decir, no hacerse el ciego sobre las posibles consecuencias de tus actos.

Os voy a dejar entonces un ejercicio que nos puede ayudar en todo esto, una pregunta guía para empezar a aprender a escucharte y a cuidarte:

¿Qué me sienta bien? No, qué me apetece  (comerme una napolitana)  o qué se supone que debo hacer (elegir una manzana)… sino qué necesita mi cuerpo y mi alma.

Y digo pregunta guía porque lo importante es empezar a hacerse la pregunta, no encontrar la respuesta. Es decir, esta pregunta ayuda a observar lo que surge en mi cuerpo, y a ir aprendiendo a escuchar lo profundo (lo que ocurre bajo los ‘debes’ y los ‘me apetece’).

¿“Lo profundo”? Qué es eso, diréis muchos. Es esa calma íntima que a veces siento cuando estoy relajado, o en la naturaleza, o escuchando música, o pintando, nadando…

A ver, a veces también es saludable pegarse un exceso. Quizá no para mi hígado;  pero sí para esa parte de mí que, si no se desfoga por lo dionisiaco, puede reventar de otra manera más peligrosa. La mayoría de nosotros no estamos “iluminados” con lo que es mejor desfasar con consciencia que reprimir. Y “con consciencia” me refiero a ver las posibles consecuencias y a asumirlas.

Otra cosa importante es que además si uno se escucha, no es ningún sacrificio cuidarse. Al revés, lo disfruta. Por eso me gusta tanto la palabra cuidarse… ¡porque es cui.darse!

Tampoco es egoísmo ya que sólo si uno está centrado puede abrirse de verdad a los demás. Y, por supuesto, no hay que confundir el cuidarse (como si uno fuera su propio hijo) con la obsesión actual con la imagen: lo primero es desde la ternura hacia uno mismo y lo segundo es desde un exigirme tener un determinado aspecto para sentirme válido.

También es cierto que a menudo no sabemos cuidarnos. No es que no queramos, es que por nuestra historia no lo hemos aprendido, no nos han enseñado (en global o en algún aspecto concreto). En este caso, lo que toca es crearnos nosotros mismos ese sostén sabio interior, que nos acoge incondicionalmente y nos guía con ternura. Esta bonita ilustración de Duy Huynh lo ejemplifica.

cuidarme-duy-huynh

Para acabar con algo concreto os propongo que penséis cómo regáis actualmente estas 5 áreas, de las que, para mí, depende la salud: -Alimentación; -Ejercicio; -Descanso; -Relaciones positivas; -Cosas que me miman el alma (naturaleza, creatividad…)

Hasta la próxima, navegantes!

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño, autora del libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

(lestoilesdaz.deviantart.com)

(lestoilesdaz.deviantart.com)

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Recomendación de lectura para estos días: La Conexión Emocional de Ramón Riera
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Mercedes Garcia-Laso | 26-03-2018 | 8:21| 0

Nuestra manera de sentir (a nosotros mismos y al mundo), de actuar y de pensar está en nuestras conexiones neuronales y se forma a través de nuestras relaciones, fundamentalmente en nuestra primera infancia. Posteriormente se puede modificar, o al menos flexibilizar, pero siempre en relación. Y esto explica por qué el cambiar es difícil (se tienen que crear circuitos neuronales), y por qué existimos los psicoterapeutas y no basta con un libro de autoayuda o programa informático para lograr cambios duraderos.

Esta es una de las ideas principales que desarrolla Ramón Riera en La Conexión Emocional, un libro que os recomiendo muy mucho y que por eso os voy a dejar aquí mi particular micro-resumen. Es fácil, agradable e interesante de leer: se nota que el autor ha aplicado lo que enuncia el título del libro a su estilo de escritura.

Resumen de la editorial: “¿Por qué ciertas personas reaccionan con seguridad y energía ante las dificultades, mientras que otras reaccionan con sentimientos de pequeñez y desánimo? Y lo que en la práctica es aún más importante, ¿cómo podemos cambiar esta manera involuntaria de reaccionar emocionalmente? El cerebro de los humanos ha evolucionado (neuronas espejo) para poder “trabajar en red” con otros cerebros a través de la conexión emocional, cosa que posibilita el fenómeno de “yo siento que tú sientes lo que yo siento”. Esta capacidad de sentir lo que el otro siente es la herramienta más eficaz que tenemos para acceder a nuevas maneras de reaccionar emocionalmente.”

El autor, Ramón Riera… pertenece a una corriente, llamada psicoanálisis relacional, que se caracteriza por el acercamiento a disciplinas como la neurociencia y a otras orientaciones psicoterapéuticas. Por lo que lo que trata en el libro nos sirve a terapeutas, pacientes, profesionales que trabajan con personas (sobre todo con niños o familias, como maestros o trabajadores sociales), papás y a todo aquel con interés sobre el ser humano.

En el libro podemos encontrar entre otras cosas… A) Casos, del propio Riera y de otros psicoterapeutas, que nos permiten comprender mucho mejor el sufrimiento en apariencia sin sentido que a veces nos invade a los humanos; y también nos dejan ver cómo la psicoterapia puede hacer avanzar. B) Estudios de neurociencias, biología, antropología, psicología del desarrollo y otras disciplinas que convergen en sus hipótesis ayudándonos a plantear mejores intervenciones tanto a nivel individual como social. libro la conexion-emocional-riera comentario de garcialaso psicólogo logroño

Y para finalizar os copio un párrafo de cada capítulo, u os dejo un breve apunte (en internet podéis encontrar reseñas completísimas):

1. Contextualización (capítulo I del libro La Conexión Emocional de Ramón Riera)

(Riera hablado de un paciente) “Pedro y yo necesitábamos crear una relación en la que él pudiera llegar a sentir y pensar aquello que no fue posible en las relaciones previas”.

2. El sentimiento de uno mismo

“Muchos de los problemas de autoestima tienen este origen: si desde niños tenemos la percepción continuada de que lo que sentimos no es validado por nuestro entorno, fácilmente llegaremos a la conclusión de que nuestra forma de sentir es inadecuada. Por lo tanto, nos sentiremos avergonzados por sentir como sentimos y poco a poco iremos dejando de lado ese sentimiento mal aceptado por el entorno hasta que lleguemos a borrarlo de nuestra memoria consciente. Finalmente, nos quedará solo el convencimiento, fruto de la vergüenza de sentir inadecuadamente, de que somos defectuosos y de que, por lo tanto, debemos escondernos de los demás. Y lo peor de todo es que a veces esto sucede sin que tengamos conciencia de la procedencia de nuestra inseguridad.”

3. La memoria de las emociones

Se nos habla de dos tipos de memoria: la explícita (que es lo que recordamos, ejemplo: el lugar donde aprendimos a jugar al tenis o sus reglas) y la implícita (llega la pelota y le doy un revés); y de su importancia esencial para entendernos y crecer.

4. La intersubjetividad

“Los humanos estamos diseñados para nacer en un entorno familiar empático que sintonice con nuestras emociones y que esté genuinamente interesado en saber qué sentimos.”

La gravedad de la situación traumática (o de los micro-traumatismos) no depende sólo del trauma per se sino, sobre todo, de cómo es gestionado por el contexto relacional.

5. Un poco de prehistoria de las relaciones

Interesantísimos estudios sobre nuestros ancestros reptiles: sobre hormonas en ratones; sobre que parece que fue la conexión empática el punto culminante para entender mejor el gran cambio evolutivo en los humanos; sobre investigaciones en evolución y psicoanálisis; y sobre el bebé y la mamá.

6. Cómo nos vinculamos los humanos

Riera desarrolla un concepto fundamental, fundamental: el de apego, y su relación con la psicopatología.

“Los bebés, ya en los primeros meses de su vida, son auténticos expertos en recoger información muy sutil, psicológicamente muy compleja, de un modo vivencial y sin utilizar el pensamiento reflexivo.”

“Cuanto más coherente es la narrativa que uno hace sobre su propia vida, más probable será que pueda establecer un apego saludable con sus hijos.”

7. Un poco de neurociencia aplicada a las relaciones humanas

El “yo siento que tú sientes lo que yo siento” (cita con la que Riera abre este libro) no sería posible sin la existencia de las neuronas espejo.

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño, autora del libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

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¿Hay que ser feliz?
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Mercedes Garcia-Laso | 20-03-2018 | 4:27| 0

Hoy #DíaDeLaFelicidad os comparto este pequeño texto que escribí en el 2015 sobre cómo esto de “sé feliz”, lejos de ayudarnos, nos estresa enormemente. Espero que os sirva.

Hay épocas, días, temporadas, donde parece aun más obligatorio estar con­tento, ser feliz. La llegada de la primavera o el veranito son un ejemplo… con sus viajes, sus cervecitas en las terrazas, etc. Y ya os he comentado en algún otro minimapa lo peligroso de este mandato social contemporáneo que, lejos de ayudarnos, nos perjudica individual y colectivamente.

No “hay que” nada, recordad esto siempre. Y en este caso, los individuos ya no se limitan a ser desdichados, ahora sienten vergüenza, culpa, angustia o malestar por no sentirse bien… porque tienen que ser felices… el resto lo son, o eso parece y apa­rece en su muro de Facebook.

Basta teclear en Google la palabra “felicidad” para alucinar: millones de resultados, libros, tutoriales, estrategias… incluso investigaciones. ¿No habría que reflexionar un poco sobre semejante fenómeno de tan reciente aparición? ¿Acaso nuestros abue­los se planteaban esto de que “hay que ser feliz”?¿No será que esta sociedad ha creado esta necesidad para apaciguarla con inmensidad de objetos de consumo?

Además, contamos con numerosos gurús que han colaborado a difundir “la búsque­da de la felicidad” como si fuera un traje a medida que encaja con todos, ¡y además en “sencillos” libros de autoayuda!

“La desenvoltura con que la literatura de la Psicología Positiva y de autoayuda hablan de la felicidad no puede ser más que una maniobra de ‘malafe’ sartriana. Para no enfrentarse a su propio vacío, esta literatura engaña y se autoengaña, presentando lo que no es, como si existiera, y lo que es, como si no existiera.” (Pérez-Álvarez).

En fin, en el minimapa Emociones comento los peligros de la alegría:

La alegría nos impulsa a salir al mundo pero tiene el peligro de servirnos para con­ductas de evitación (“eternos peter-panes”, “cigarras en exceso”…), y en experimentos se observa que los sujetos contentos detectan menos el engaño, son menos escépticos y su estilo de conocimiento es más estereotipado (menos atento a los detalles y la novedad).

Es decir, todas las emociones son funcionales y necesarias… y no sería adaptativo estar “feliz” en todo momento. “Un mundo sin melancolía, es decir, sin nostalgia, sin aburrimiento, sin espera, sin pereza y sin la inclinación constitutiva de pensar las cosas hasta el final, es un espacio abonado para la emergencia exponencial de las llamadas depresiones.” (Fernando Colina.)

Además si “quiero ser feliz”, es que en estos momentos no soy feliz y, por tanto, necesito “algo” para serlo. Y por otra parte, ¿de verdad sabes qué es ser feliz para ti?

Quizá la clave esté en… estar atentos al vivir.

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño. Texto y dibujo incluido en su libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

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Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica, experta en pequeñas y grandes dificultades: en terapia su escucha hace ver. Nº1 en el PIR; discapacidad ≥65%; libro #Minimapas para Tormentas. Garcialaso.com.