La Rioja
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Las dos únicas bodegas de zona de ‘Rioja Baja’ renuncian a ser ‘Orientales’
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Alberto Gil | 07-04-2018 | 12:50

Viñedos Ruiz Jiménez y Bodegas Ilurce, que trabajaban con vinos comarcales, dejan de hacerlo por el cambio de nombre

El llanero solitario ha dejado de cabalgar…, al menos en solitario. Viñedos Ruiz Jiménez (Aldeanueva de Ebro), la única bodega que desde el año 2002 etiquetaba todos sus vinos como ‘Rioja Baja’, comunicó ayer al Consejo Regulador que renuncia a la indicación de zona, después de que la institución le advirtiera de que no podía referenciar la procedencia de sus vinos con la tradicional denominación, sino que tenía que hacerlo con la nueva indicación ‘Rioja Oriental’.

¿La última de las fililipinas.... de Rioja Baja?

¿La última de las fililipinas…. de Rioja Baja?

Francisco Ruiz Jiménez devolvió ayer al Consejo Regulador 30.000 contraetiquetas de vino de zona –con la nueva referencia ‘VZ’ tras la aprobación el pasado verano de las nuevas categorías de vinos que pretenden fomentar el origen de los mismos–, ya que los servicios técnicos le advirtieron de que si utilizaba dichas ‘contras’ no podía seguir usando en sus etiquetas el término ‘Rioja Baja’, sino que, obligatoriamente, debía emplear ‘Rioja Oriental’: «Llevo más de 15 años vendiendo mis vinos como ‘Rioja Baja’ en todo el mundo, pero no voy a hacerlo como ‘Rioja Oriental’». El viticultor, que exporta el 99% de su producción, ya reclamó, en estas mismas páginas de Diario LA RIOJA, algún tipo de explicación:«Si soy el único que utiliza la zona en Rioja Baja, cuando hay más de cien bodegas alavesas y decenas de La Rioja Alta que lo hacen en sus comarcas, creo que alguien debería preguntarme».
Ruiz Jiménez explica que «puedo llegar a entender un cambio de nombre e incluso que estoy equivocado, pero para ello debería encontrarme con que varias de bodegas de la zona estén etiquetando sus vinos como ‘Rioja Oriental’, pero ni una sola se ha planteado hacerlo». «Ahora, todo el mundo escurre el bulto –continúa–, pero me dejan a mí sin posibilidades de seguir defendiendo una comarca en la que creo sin reservas».
En este sentido, Francisco Ruiz Jiménez insiste en su propuesta hecha a varias bodegas y viticultores de la zona: «Si nos pusiéramos de acuerdo las bodegas de la comarca y etiquetáramos como zona nuestros mejores vinos, Rioja Baja por supuesto porque así nos conocen desde hace al menos 80 años, en diez años habría una revolución en la denominación de origen, pero para eso hay que quitarse de encima los complejos de inferioridad».

El cambio de nombre
La propuesta de cambio del nombre de la zona, de Rioja Baja a Rioja Oriental, fue defendida por la Federación de Cooperativas de La Rioja (Fecoar)y por ARAG-Asaja al mismo tiempo que, el pasado verano, el Consejo Regulador proponía aprobar las nuevas categorías e indicaciones de Viñedos Singulares y Vinos de Municipio. De hecho, estos últimos y la revisión del etiquetado de los de zona, quedaron pendientes en primera instancia de un acuerdo de cambio de nombre. Finalmente, el pleno del Consejo Regulador aprobó el cambio de denominación para los vinos de Rioja Baja, aunque supeditado al estudio de las posibilidades de registro de ‘Rioja Oriental’ y de la opinión de distintas agencias y prescriptores sobre su conveniencia. Pero nada se supo de este último estudio y lo cierto es que el Consejo Regulador solicitó ante Bruselas el cambio de denominación de zona en el pliego de condiciones, lo que ahora obliga a etiquetar los vinos de dicha comarca como, sí o sí, de ‘Rioja Oriental’.

El otro caso
El de Ruiz Jiménez no es un caso único. Bodegas y Viñedos Ilurce (Alfaro) solicitó en la pasada vendimia la trazabilidad al Consejo Regulador como vinos de zona para sus viñedos de la comarca. Ilurce trabaja con la distribución de Jorge Ordónez, el mayor importador de vinos españoles de EEUU, y éste les solicitó un embotellado especial para el país norteamericano con el etiquetado de zona ‘Rioja Baja’: «No teníamos problema en trazar nuestros vinos porque trabajamos con nuestros viñedos de Alfaro y Monte Yerga», explica Inmaculada Escudero. «El problema vino –continúa– cuando el Consejo nos dijo que si queríamos etiquetar el vino como ‘Rioja Baja’ deberíamos hacerlo a todo velocidad porque iba a prohibirse».

La familia Escudero consultó con Ordóñez, probablemente el mejor conocedor español del mercado norteamericano, y éste les dijo que en ningún caso pusieran ‘Rioja Oriental’: «Para qué esta viaje», se pregunta Inmaculada Escudero. «Nosotros siempre hemos hecho vinos de Rioja Baja con todo el orgullo y nuestro importador, que algo sabrá de esto, nos pidió etiquetarlos como tal, pero de Rioja Oriental ni él ni nosotros queremos saber nada».
Lo curioso de todo es que el cambio de nombre se planteó supuestamente para fomentar los vinos comarcales y locales: 143 de Rioja Alavesa eran elaboradores de vino de zona en la comarca el año pasado, 27 de Rioja Alta y 2 de Rioja Baja. Ahora, si no cambian, las cosas, los de Rioja Oriental serán cero.

El Consejo se reúne el miércoles para analizar el tema en la comisión de zona

El asunto no está pasando desapercibido para el Consejo Regulador. La asociación Bodegas Familiares de Rioja solicitó la reunión de la Comisión de Zona y Municipios, constituida para analizar las nuevas figuras aprobadas el pasado verano pero y tratar, entre otros asuntos, el cambio de denominación de ‘Rioja Baja’ a ‘Oriental’. Tras constatar que varios de sus asociados no estaban de acuerdo con el cambio de nombre, Bodegas Familiares plantea que, al menos, se pueda seguir indicando Rioja Baja en las etiquetas. En este sentido, ni una sola bodega, más allá de Ruiz Jiménez o Ilurce, se apuntó en 2017 a la elaboración de vinos de ‘Rioja Oriental’. En las páginas de Diario LA RIOJA se han podido leer varios testimonios contrarios al cambio de nombre como los de bodegas como Nestares Eguizábal (Galilea), Ortega Ezquerro (Tudelilla), D.Mateos (Aldeanueva de Ebro), Vinos en Voz Baja (Aldeanueva), además de los de Ilurce y Ruiz Jiménez.  Tampoco entre los prescriptores parece haber cuajado la idea y Luis Gutiérrez –el hombre actualmente más influyente para los vinos españoles como catador para Robert Parker– ya lo advertía en su último reportaje sobre la denominación de origen: «Creo que Rioja Oriental tiene posiblemente más connotaciones peyorativas en ciertos círculos de EEUU… Y es confuso, ya que lo oriental se asocia con lo asiático», advertía. La última crítica ha venido desde la revista Gourmet, que, en un artículo firmado por Helio San Miguel titulado ‘Rioja Oriental: Nombre a evitar’–, escribe sin ‘pelos en la lengua’: «El término ‘oriental’ ha tomado un cariz marcadamente peyorativo hasta convertirse hoy en ofensivo en Estados Unidos». «El propio presidente Obama tomó la decisión de prohibir su uso en los textos legales del gobierno federal». «Rioja Oriental –continúa– es recibido con una mezcla de carcajadas, confusión y estupefacción».